El álbum triple, denominado “Raíz Spinetta” presenta 53 canciones de Spinetta versionadas con elementos propios de la música folclórica en una edición de lujo que incluye tres dibujos originales de Spinetta, más las fotografías, el diseño gráfico y las fotos de Alejandro Ros y Eduardo «Dylan» Martí, quienes fueron sus colaboradores habituales.

Bajo la dirección general y artística de Néstor Díaz y Mauro Torres, participaron del proyecto Teresa Parodi, Sandra Mihanovich, Suna Rocha, Rodolfo Mederos, Bruno Arias, Lito Vitale , Juan Quintero, León Gieco, Juan Carlos Baglietto y Liliana Herrero entre otros.
También colaboraron artistas que en distintas épocas trabajaron con el Flaco como Machi Rufino, Juan Del Barrio, Leo Sujatovich, Grace Cosceri, Marcelo Torres y Rodolfo García.
El material se compone de registros originales, realizados en 22 estudios de Buenos Aires entre marzo de 2013 y julio de 2014, excepto «Bagualerita», canción dedicada por Spinetta a Herrero y publicada en “Este tiempo” (2011).
Los arreglos de las 53 canciones estuvieron en algunos casos a cargo de los propios intérpretes y, en otros, de Pablo Fraguela, Darío Barozzi, Marcos Di Paolo, Guille Arrom, Pepe Luna, Ernesto Snajer, Mariano Agustoni, Sebastián Castro y Néstor Díaz.
“La idea del disco fue expandir la obra tan personal de Spinetta y presentar sus canciones dentro de las formas del cancionero popular argentino, para acercarlas a otras sensibilidades, para redescubrir y celebrar la herencia de un genio único en su raza y también como una invitación a bucear en su herencia mágica”, afirmaron los directores Díaz y Torres.»
Según sus impulsores originalmente, y luego de meditar largo tiempo de que manera titular este tributo llegaron de manera provisoria a nombrar el proyecto como “Raíz ibera” tratando de unir palabras con connotaciones de nuestro folclore con el nombre de la calle donde vivió casi toda su vida Luis Alberto. Además que pretendían no incluir el apellido del artista en el titulo para no convertir este sentido homenaje en una excusa comercial. Pero en el momento de comunicarse con Catarina Spinetta para solicitar autorización para lanzar el disco, fue ella quien sugirió usar su apellido en el título y el proyecto empezó a contar ya con su nombre definitivo.
«Desde el vamos -agregó Torres- nuestra intención fue que concretar el proyecto y recibir la aprobación de la familia y de los músicos que tuvieron una maravillosa predisposición y por eso es que las regalías serán donadas a la Fundación Huésped”.
A su vez, Díaz apuntó que «cuando murió Luis, supe que no iba a recibir nada más de esa genialidad y entendí que debía hacerle una devolución, por lo tanto nunca se nos hubiese ocurrido comerciar esto y decidimos colaborar con Huésped porque, aunque no tenga prensa, el SIDA no ha desaparecido».
En 1982 Luis Alberto Spinetta editó Kamikaze, un manifiesto estético de la canción, en el que aparecía una de las zambas más hermosas de la música argentina: “Barro tal vez” es, quizá, la primera línea de contacto conocida entre Luis Alberto Spinetta y el folclore. Escrita por el Flaco a sus 15 años, cuando Almendra no era siquiera un proyecto. La aparición de esa zamba no tuvo demasiado eco en los músicos del folklore de su tiempo, pero siguió latiendo en el inconsciente colectivo de la música de raíz hasta que llegó al encuentro de una de las madres del folklore: Mercedes Sosa. La versión a dúo entre Spinetta y la Negra Sosa, incluida en el disco Cantora, fue todo un gesto estético. Esa canción reflejaba la pulpa de un músico de rock acunado en el seno de la Pachamama, que volvía de alguna manera a su raíz original.
Esa relación temprana del Flaco con el folclore se enlazaba a los primeros acordes que sacó en su guitarra entonando alguna zamba clásica, por tener un padre cantante de tangos o escuchar con devoción a Waldo de los Ríos, o la propia Mercedes Sosa.
No sólo participan músicos del folklore, sino también muchos que tocaron con Spinetta, que aportan sus versiones: Machi Rufino, bajista de Invisible, se luce cantando en «Enero del último día»; Rodolfo García, baterista de Almendra, recrea «Campos verdes» con aires de malambo; Leo Sujatovich, tecladista de Jade, cruza la sonoridad spinettiana con citas a «Zamba para no morir», y Marcelo Torres, bajista de Los Socios del Desierto, encuentra el espíritu vidalero del Flaco en la potente versión de «Fuga capella» con caja.
Las voces templadas y aguardentosas de Nacha Roldán y Ángela Irene les dan hondura, rusticidad épica y un sonido del folklore de los 70 a «Tema de Pototo» y «Crisantemo», respectivamente. Mientras que el cantautor jujeño Bruno Arias hace olvidar hasta la versión de Cerati de «Bajan» con un aire andino que lleva el tema a territorios ancestrales. El huayno revela un aspecto escondido de «Bajan» y es quizás la mejor versión del disco. Mientras que «Plegaria para un niño dormido» parece la canción perfecta para Teresa Parodi, como si Spinetta la hubiera pensado para un gurí del Paraná.
De los artistas nuevos sorprenden la cantante Silvia Salomone (integrante del grupo del Negro Aguirre) y Alfonso Bekes con «Miguelito, mi espíritu ha partido hace tiempo». Los María y Cosecha se apropian de «No te busques ya en el umbral (Umbral)» y le hacen justicia con sus arreglos de aires andinos. Otras perlitas son «Fuji», a cargo de Juan Quintero -síntesis perfecta entre interpretación y recreación-; la versión en marimba de Marcos Cabezas en «Corto»; el mundo bagualero que le imprime Baglietto a «Es una lejana playa de animus», y la originalidad de Grace Cosceri, en «Asilo en tu corazón». Son muchas versiones; en todas, Spinetta se vuelve canción, barro tal vez.
Otra cuestión importante de este registro es que viene a continuar en una senda de de-construcción de ciertas antinomias inexplicables que han entorpecido durante muchos años estos saludables vínculos entre los diferentes géneros de la música popular Argentina. Desde la antinomia folclore / tango donde se refleja la gran antinomia nacional interior /capital hasta llegar a dualidad entre lo viejo y lo nuevo con la llegada del rock. Estos falsos enfrentamientos fueron diluyéndose gracias a la curiosidad y modestia de los grandes que se han encargado de tender puentes para que diferentes públicos puedan acercarse a géneros que estaban vedados a causa de estos pre conceptos. Hasta la aparición de León Gieco y la valiente decisión de Negra Sosa de bucear en la obra del rock nacional hasta hacerlas propias.
Generalmente los discos tributo realizados en un género diferente al de las canciones de origen suelen adolecer de dos defectos opuestos: el abuso de los mismos arreglos para todas las adaptaciones, como podemos ver en la serie de discos comerciales “bossa and lo que se le ocurra”. O sino podemos encontrarnos con una diversidad extrema a causa de convocar a bandas con enfoques radicalmente distintos lo que dota al disco de sorpresa pero le quita coherencia interna.
Este disco triple se maneja con sapiencia en un saludable equilibrio ya que se puede oír una identidad de disco a pesar del enorme desfile de artistas, tal vez a causa de que existía una banda base a la cual se iban acoplando los diferentes invitados aportando sus características y sonoridades propias. Por lo tanto más allá de que podamos sentir más afinidad estética por algunas versiones que por otras, el resultado final es altamente recomendable no solo para acólitos de la obra Spinettiana sino también para que oyentes habituales del folclore argentino puedan tener otra puerta de entrada a uno de los artistas más integrales que ha dado nuestra música.

CD 1
1- Tema de pototo / Nacha Roldan
2- Crisantemo / Ángela Irene
3- El mar es de llanto / Claudia Romero
4- Bajan / Bruno Arias
5- Para ir / Laura casariego
6- Cielo de ti / Olga Roman
7- Hiedra al sol / Guillo Espel Cuarteto
8- La bengala perdida / Martin Dominguez
9- Cisne / Casiana Torres
10- Bagualerita / Liliana Herrero
11- Credulidad (instrumental) / Yvyra
12- La aventura de la abeja reina / Rocío Abalos Sanjurjo y Dario Barozzi
13- Enero del ultimo día / Machi Rufino
14- La miel en tu ventana (instrumental) / Franco Luciani
15- Plegaria para un niño dormido / Teresa Parodi
16- Vida siempre / Vanina Fernández
17- Miguelito, mi espíritu ha partido a tiempo / Silvia Salomone & Alfonso Bekes
18- Pequeño ángel / Bruja Salguero
CD 2
19- Muchacha ojos de papel / melisa Lamione & Jorge Giuliano
20- Panacea / Lorena Astudillo
21- Ella también (instrumental) / Jorge Cumbo
22- Laura va / Mavi Diaz & Las Folkies
23- No te busques ya en el umbral (umbral) / Maria y Cosecha
24- Bomba azul / Marcela Pasadore
25- Durazno sangrando / Sandra Mihanovich
26- Barro tal vez / Laura Albarracín & Jorge Giuliano
27- El enemigo / Mónica Abraham
28- Corto (instrumental) / Marcos Cabezas
29- Siempre en la pared / Guille Arron & Hermanos Butaca
30- Canción para los días de la vida / Laura Santos
31- Nueva luna, mundo arjo / La hendija
32- El anillo del capitán beto (instrumental) / Cuartoelemento
33- Fuga capella / Sergio Sanz
34- Dale gracias / Juan Del Barrio y Catalina del Barrio
35- Y aparece tu piel / Suna Rocha
36- Por / Beatriz Pichi Malen
CD 3
37- Todas las hojas son del viento / León Gieco
38- No ves que ya no somos chiquitos / Lilian Saba, Nahuel Pennisi y Marcelo Chiodi
39- Fuji / Juan Quintero
40- Jade (instrumental) / Lito Vitale
41- En una lejana playa del animus / Juan carlos Baglietto
42- Asilo en tu corazón / Grace Cosceri
43- Esta es la sombra / Belen Ile
44- Fuga capella / Marcelo Torres
45- Quedandote o yendote / Peñasco
46- Campos verdes / Rodolfo y Juliana Garcia
47- Dime la forma / Silvia iriondo
48- Madreselva / Laura Ros
49- Los libros de la buena memoria / Quique Sinesi & Guadalupe Gomez
50- Norte de nada / Gisella Baum Trio
51- Todos estos años de gente / Rubén Goldin
52- Vida siempre / Leo Sujatovich, Luna y Mateo Sujatovich
53- Para valen (instrumental) Rodolfo Mederos
